¿En qué casos se indica la radioterapia?
- Dra. Fabiola Flores
- hace 4 días
- 3 Min. de lectura
Indicaciones, objetivos y tipos de tratamiento oncológico La radioterapia es uno de los pilares fundamentales en el tratamiento del cáncer. Consiste en el uso de radiación de alta energía para destruir células tumorales o impedir su crecimiento, procurando dañar lo menos posible a los tejidos sanos. Se estima que más del 50 % de los pacientes con cáncer recibirán radioterapia en algún momento de su tratamiento.
Su indicación depende del tipo de cáncer, el estadio de la enfermedad, la localización del tumor y las características del paciente.

¿Cuál es el objetivo de la radioterapia?
La radioterapia puede indicarse con distintos propósitos:
Curativo: eliminar completamente el cáncer
Adyuvante: reducir el riesgo de recurrencia después de cirugía
Neoadyuvante: disminuir el tamaño del tumor antes de cirugía
Paliativo: aliviar síntomas y mejorar la calidad de vida
Definitivo: como tratamiento principal cuando no se realiza cirugía
Principales casos en los que se indica la radioterapia
1. Como tratamiento principal (radioterapia exclusiva)
La radioterapia puede ser el tratamiento principal cuando:
El tumor es muy sensible a la radiación
La cirugía no es posible o no está indicada
Se busca preservar el órgano afectado
Ejemplos frecuentes:
cáncer de próstata
cáncer de cuello uterino
cáncer de cabeza y cuello
cáncer de pulmón en etapas seleccionadas
linfomas
2. Después de cirugía (radioterapia adyuvante)
Se indica para eliminar células cancerosas microscópicas que puedan haber quedado tras la cirugía y así disminuir el riesgo de recaída.
Se utiliza comúnmente en:
cáncer de mama
cáncer de colon y recto
tumores ginecológicos
tumores cerebrales
sarcomas
3. Antes de cirugía (radioterapia neoadyuvante)
Se emplea para:
reducir el tamaño del tumor
facilitar la cirugía
aumentar la probabilidad de resección completa
Indicada en:
cáncer de recto
sarcomas de partes blandas
algunos tumores ginecológicos
4. En combinación con quimioterapia (quimiorradiación)
La quimioterapia puede actuar como radiosensibilizante, potenciando el efecto de la radiación.
Indicada en:
cáncer cervicouterino
cáncer anal
cáncer de cabeza y cuello
cáncer de esófago
cáncer de pulmón localmente avanzado
Este enfoque ha demostrado mejorar la supervivencia en muchos casos.
5. Radioterapia paliativa
Se indica cuando el cáncer no es curable, pero se busca controlar síntomas como:
dolor óseo por metástasis
sangrado tumoral
compresión medular
dificultad para respirar
obstrucción de órganos
Suele requerir menos sesiones y tiene un impacto rápido en la calidad de vida.
6. Tratamiento de metástasis
La radioterapia se usa para tratar metástasis en:
hueso
cerebro
médula espinal
pulmón
Técnicas como la radiocirugía o la SBRT permiten administrar dosis altas con gran precisión.
Tipos de radioterapia según la técnica
La indicación también depende de la tecnología disponible y del caso clínico:
Radioterapia externa (la más común)
IMRT / VMAT (mayor precisión y menor daño a tejidos sanos)
IGRT (guiada por imagen)
Radiocirugía (lesiones pequeñas y bien definidas)
Braquiterapia (fuente de radiación dentro del cuerpo, común en ginecología y próstata)
Factores que se consideran para indicar radioterapia
La decisión de usar radioterapia se toma en un equipo multidisciplinario y considera:
tipo histológico del cáncer
estadio de la enfermedad
localización y tamaño del tumor
edad y estado general del paciente
enfermedades asociadas
tratamientos previos
cercanía a órganos sensibles
¿Quién indica la radioterapia?
La indicación la realiza un médico radio-oncólogo, en conjunto con oncólogos médicos, cirujanos y otros especialistas, tras una valoración integral y revisión de estudios de imagen y patología.
Beneficios de la radioterapia
Alta eficacia en el control del cáncer
Tratamiento local preciso
Preservación de órganos en muchos casos
Reducción de recaídas
Alivio rápido de síntomas en cuidados paliativos
Conclusión
La radioterapia es un tratamiento versátil y altamente efectivo que puede utilizarse en diferentes etapas del cáncer, ya sea con intención curativa, preventiva o paliativa. Su indicación es personalizada, basada en evidencia científica y en las características de cada paciente.








Comentarios